domingo, 31 agosto, 2025
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Cómo pueden impactar las elecciones bonaerenses en la economía: tres escenarios

El próximo domingo 7 de septiembre se eligen legisladores en la Provincia de Buenos Aires y el Gobierno verá un primer indicio del humor de la gente antes de los comicios nacionales del 26 de octubre.

El contexto económico está complicado para el oficialismo, principalmente en el frente financiero, desde que el pasado 10 de julio, decidió voluntariamente ponerle fin a un instrumento que le servía a los bancos para manejar su liquidez diaria, las LEFI. Pero la macro tampoco acompaña: se recuperó en el segundo semestre de 2024, pero se amesetó a partir de abril.

Esta situación inestable, ¿podría mejorar si La Libertad Avanza gana en la Provincia? ¿Y si pierde? ¿Y si el resultado no es contundente? La consultora Outlier se puso a pensar cómo podrían reaccionar las variables económicas ante cada uno de estos tres escenarios y, en consecuencia, cómo sería el mes y medio que separa un comicio del otro.

Primer escenario: victoria clara de LLA

En un escenario de victoria de LLA, según Outlier, debería verse una baja de tasas y del riesgo país -que hoy ronda los 830 puntos básicos- a una zona de entre 500 y 600 puntos. Por otro lado, subirían las acciones, aunque el alza estaría atada a la recuperación de la actividad económica, que enfrentaría menores tensiones en el plano monetario-cambiario. «En todos estos casos se estaría volviendo a niveles de esas variables anteriores a los de la volatilidad electoral», dicen en Outlier.

Las presiones cambiarias también deberían reducirse en ese escenario, aunque en la consultora no esperan que el dólar se desplome ni que la acumulación de reservas se reactive antes de las elecciones de octubre.

La menor presión vendría del lado de los compradores, pero seguiría habiendo demanda de importaciones y servicios del exterior.

Pasado octubre, el Tesoro debería volver a comprar reservas. El menor nivel de tensión cambiaria, incertidumbre y las menores tasas deberían oxigenar la actividad económica y podrían impulsar el consumo.

«La mejora general de las condiciones económicas debería alimentar una mejora de la performance electoral esperada para el oficialismo, retroalimentando el proceso», creen en la consultora que dirige Gabriel Caamaño.

Las dudas: aunque gane LLA en los comicios de octubre, seguirá teniendo minoría en el Congreso y buena parte de las reformas pendientes enfrentarán obstáculos legislativos.

Segundo escenario: un mal resultado

En este caso, el Banco Central ya tendría las tasas de interés en niveles tan elevados que seguirlas subiendo podría resultar contraproducente desde el punto de vista de la demanda privada. Por lo mismo, el poder de fuego que tendría para operar en futuros estaría más acotado. Por eso, no puede descartarse que el dólar toque el techo de la banda en este escenario y con la consiguiente pérdida de reservas (porque el BCRA saldría a vender).

Habría un mayor deterioro de la actividad y la expectativa de cambios en el esquema monetario-cambiario para el período post electoral de octubre serían aún mayores. También habrá presión sobre los precios por cobertura ante la posibilidad de que LLA tuviera una mala elección en octubre

Tercer escenario: resultado no concluyente

Un resultado intermedio, que Outlier ve como más probable, y que es contra lo que parece cubrirse hoy el mercado, mantendría los niveles de incertidumbre y «se reducirían marginalmente las presiones cambiarias durante las primeras semanas, para luego volver a manifestarse en la previa de la próxima elección, con un BCRA que va a tener que administrar la munición», dicen en la consultora.

Estiman que seguirá la volatilidad del dólar, aunque en este caso no tocaría el techo de la banda (a menos que haya alguna sorpresa negativa). Las tasas seguirían en niveles relativamente elevados y la actividad, como mínimo, estabilizada en un nivel inferior al cierre de 2024.

«En cualquier caso, se trata de un entorno volátil, pero que no implica un mayor deterioro al actual. Adicionalmente, en las primeras semanas post acto electoral, podrían calmarse las expectativas marginalmente, para luego volver a subir la tensión e ir a un escenario positivo como el que se daría con una buena elección, aunque más atenuado, si la elección nacional es favorable.

NE

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