Los 54 vehículos de lujo y colección que se secuestraron en la mansión de Pilar que se le atribuye al tesorero de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), Pablo Toviggino, son parte central de la causa judicial en la que se busca dilucidar quiénes son los verdaderos dueños de la propiedad y hay varias medidas de prueba que se ordenaron.
Una de ellas es sobre «la ruta de las pólizas» luego que un broker declaró que los seguros de los vehículos se pagaban en efectivo a través de un código QR. Por otra parte, se espera que un contador aporte documentación sobre un Porsche valuado en 500 millones de pesos.
Pero esas medidas podrían entrar en un paréntesis. Fueron ordenadas por el juez en lo Penal Económico Marcelo Aguinsky a quien este martes le quitaron la causa y la enviaron al juzgado federal de Campana. Será su titular, el magistrado Adrián González Charvay, el que defina si esas medidas se mantienen y el rumbo de la investigación.
Una Ferrari F430, tres Porsche, un Audi R8 V10, dos motos Harley Davidson forman parte de los 54 vehículos que secuestraron en diciembre pasado en la mansión. Estaban en un galpón dentro de la propiedad. Sus dueños, al igual que casa, son Luciano Pantano y su madre jubilada Ana Lucía Conte. Pero eso en lo formal porque la justicia los considera prestanombres de los verdaderos propietarios.
Desde el comienzo de la causa, los autos son parte central. El juez en lo Penal Económico Marcelo Aguinsky obtuvo como prueba que los Telepase de los vehículos se pagaban con una tarjeta de crédito corporativa de la AFA a nombre de Pantano. Además, las cédulas azules de los autos -que permiten manejarlos- estaban a nombre de familiares de Toviggino.
Ahora se indaga sobre las pólizas de los vehículos. La justicia constató que todos los autos tenían seguros de la empresa Sancor a través de lo que se conoce como flota. Un broker declaró como testigo en la causa y dijo que la póliza se pagaba en efectivo a través de un código QR, por lo que se podía abonar en cualquiera de los servicios de cobro en comercios.
Ese sistema permite eludir la identidad de la persona que lo abona. En la causa ahora se tomaron una serie de medidas de prueba para llegar hasta quién había contratado la póliza y quién recibía el código QR para hacer los pagos del servicio.
Por otra parte, hay una mirada especial sobre uno de los Porsche. De los 54 vehículos es el único que se constató que hay presuntas irregularidades sobre la documentación sobre el origen de los fondos. Sobre el resto, en lo formal, la documentación es correcta, lo que no implica que los fondos con los que se compraron sean lícitos.
La contadora del banco Coinag de Santa Fe -donde estaban depositados los fondos para la compra del Porsche- declaró como testigo en la causa que la certificación de origen de fondos era apócrifa. Se trata del documento por el cuál un contador público acredita que el origen del dinero utilizado para la compra del vehículo proviene de una actividad lícita y comprobable.
El contador fue citado a declarar como testigo este martes. Se presentó ante el juez Aguinsky pero la testimonial fue suspendida. Es porque al profesional le pidieron toda la documentación que haya respaldado la operación y que la contadora del banco dijo que era apócrifa. Pero no la llevó y la declaración se suspendió hasta el viernes cuando le pidieron al contador que se presente con toda la documentación.
Sin embargo, esa presentación queda con un signo de interrogación ante el cambio de juzgado de la investigación.
