Cristian Eduardo Pereyra era un docente de 39 años, muy querido dentro de la comunidad educativa del partido de La Matanza. Trabajaba en la Dirección General de Cultura y Educación bonaerense pero también hacía las veces de chofer de una aplicación para llegar a fin de mes, y en ese contexto fue asesinado a balazos. Ahora, la investigación avanza sobre un policía como principal sospechoso, ya que, entre otras pruebas, viajaba en su vehículo al momento del hecho.
El acusado fue identificado como Matías Vizgarra Riveros, de 23 años, que cumple funciones en la Unidad Táctica de Operaciones Inmediatas (UTOI) “Puente 12”. El auto de Pereyra, un Chevrolet Corsa color verde oscuro, fue ubicado a a 15 cuadras de esta base policial de Ciudad Evita, y según la lista aportada por la empresa que opera con una app para conectar pasajeros, fue el último en subirse a su auto.
Asesinaron a un docente que trabajaba como chofer de aplicación: detienen a un policía que viajaba como pasajero
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El homicidio, que habría ocurrido en medio de un presunto robo, tuvo lugar el domingo pasado por la madrugada en la intersección de las calles Hugo Wast y El Cano. El viaje había comenzado en Mariano Acosta, Merlo, y tenía como destino la localidad de Virrey del Pino, donde supuestamente el integrante de la Policía Bonaerense iba a encontrarse con sus compañeros.
El profesor fue hallado por personal policial consciente y gravemente herido sobre Autopista Presidente Perón. Según trascendió, llegó a decirle a los agentes que «era chofer y le habían robado el auto» y falleció poco antes de que llegara la ambulancia. El informe forense determinó que tenía al menos cuatro heridas de bala, con orificios de entrada y salida, y se detectó que uno de los proyectiles quedó alojado en su cuerpo. En el lugar, se secuestraron cinco vainas servidas calibre 9 milímetros.
«La prueba que yo tengo me lleva a determinar que (Vizgarra) es el autor del crimen«, indicó el fiscal Adrián Arribas, de la UFI de Homicidios de La Matanza, a cargo de la investigación, en diálogo con Radio Con Vos. «Tenemos secuestrada su arma y un primer ‘visu’ de los proyectiles coincide con la marca y modelo de las vainas secuestradas en la escena», puntualizó.
Por otro lado, el representante del Ministerio Público Fiscal (MPF) señaló que el acusado habló con otros miembros de la UTOI que lo acompañó y les comentó «que se había mandado una macana”. Arribas referenció esa mención, pero al momento de indagarlo, el joven oficial se negó a declarar.
Además, precisó que en la pistola reglamentaria de Vizgarra quedaban ocho cartuchos y el personal de la base policial informó que la última vez que el arma fue sometida a una revisión tenía 13. «Le faltaban cinco cartuchos, que fueron los que encontramos en el lugar del hecho», agregó el funcionario judicial.
Este medio pudo reconstruir que el vehículo del docente también presentaba un orificio de bala en el baúl, pero éste sería de vieja data y no estaría relacionado al crimen. Por el momento se investiga si hubo alguna otra persona involucrada en el asesinato y fuentes oficiales informaron que el integrante de la fuerza de seguridad provincial, a la que había ingresado en 2021, «quedó desafectado de forma inmediata«.
La pista de las deudas que tenía el policía
En cuanto al motivo del hecho, se conoció que el sospechoso acumulaba diferentes deudas que, de acuerdo a estimaciones, duplicaban su salario mensual. El medio Infobae consignó que el uniformado debía más de $1,7 millones, con créditos del Banco Provincia, billeteras virtuales y firmas de microcréditos.
También tenía que devolver otros 190 mil pesos a una compañía en concepto de préstamos, trascendió. En ese contexto, la pista de la deuda financiera cobra fuerza, ya que se cree que habría salido a robar para cumplir con los pagos.
Este lunes, las hermanas de Pereyra, que daba Geografía en las escuelas de Educación Secundaria Técnica Nº 2, Nº 8 y Nº 10, encabezaron una marcha para pedir justicia y reclamar que el caso no quede impune. “Estamos destruidas. Lo que más nos duele es ver el auto, que estaba lleno de juguetes de mi sobrina; tenía la patacleta, la mochila del jardín y un montón de cosas que quedaron ahí”, dijeron a los medios al contar que Cristian era papá de una nena de 3 años.
FP/ff
