El Ministerio Público Fiscal de Salta indaga si se falsificó un permiso oficial para celebrar una boda en la Quebrada de las Conchas, una reserva natural protegida por ley provincial. La intendenta de Cafayate realizó la denuncia penal.
El Ministerio Público Fiscal de Salta inició una investigación por la celebración de un casamiento en la zona protegida de la Quebrada de las Conchas, en Cafayate. La pesquisa se origina en una denuncia penal de la intendenta Rita Guevara, quien señaló la existencia de una autorización falsa con firma apócrifa del secretario de Turismo y Ambiente para habilitar el evento.
La fiscal Sandra Rojas está a cargo de la causa, que busca determinar la posible comisión de los delitos de falsificación de instrumento público y maniobras ilegales para realizar la boda entre las formaciones rocosas de la reserva. Las imágenes del enlace, protagonizado por Nicole Pocoví y Federico Maran, se viralizaron en redes sociales.
Según informó el medio local El Tribuno, también intervino la Unidad Fiscal Contravencional por presunta violación de normativas ambientales y de uso de espacios protegidos. Por su parte, el ministro de Turismo y Ambiente, Alejandro Aldazábal, desmintió categóricamente haber autorizado el evento. «No autoricé nada, ese documento es falso», afirmó, explicando que el permiso exhibido carecía de formalidades y que su firma parecía una fotografía pegada. Aldazábal adelantó que la Justicia podría imponer una «multa ejemplar».
Previamente, la Municipalidad de Cafayate había emitido un comunicado sobre el casamiento, ocurrido el 23 de marzo, en el que solicitó intervención policial para garantizar el cumplimiento de la ley. Las autoridades municipales advirtieron que el uso de luces y sonido de alta potencia en el paraje La Punilla afecta el comportamiento de la fauna autóctona, y que la presencia de infraestructura y personas puede acelerar la erosión de las formaciones rocosas.
La Quebrada de las Conchas es un área protegida por la Ley Provincial 6806, y cualquier actividad en su interior requiere autorización expresa de los organismos competentes para preservar su patrimonio geológico, paleontológico y paisajístico.
En redes sociales, los novios compartieron detalles del evento, denominado «Cafayate Fantasy», que incluyó cuatro días de actividades. En su sitio web informaron a los invitados que la ceremonia se realizaría en una «ubicación secreta», a la que solo se accedería en combis contratadas, describiendo el terreno como «mayormente de tierra y piedras». Una de las organizadoras, Lucía Grajales Soriano, defendió la legalidad del acto, argumentando que se realizó en una propiedad privada dentro de la reserva, de la cual su familia es propietaria desde 1965, y que contó con más de un centenar de invitados.
