María Eugenia Fanelli, pareja de Andrés Vázquez, actual titular de la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA), volvió a quedar en el centro de la escena tras recibir un nuevo ascenso durante el gobierno de Javier Milei. La semana pasada, la funcionaria fue promovida al cargo de subdirectora general de Operaciones Impositivas Metropolitana dentro de la Dirección General Impositiva (DGI), una de las áreas más sensibles del organismo recaudador.
El nombramiento se formalizó a través de la disposición 6/2026, publicada en el Boletín Oficial y firmada por Joaquín Pérez Tripodi, subdirector general de Administración. El ascenso se produjo apenas un mes después de que Vázquez reemplazara a Juan Pazo al frente del organismo, lo que volvió a generar cuestionamientos internos y externos sobre la dinámica de los nombramientos dentro de la ex-AFIP.
ARCA: el nuevo ascenso de María Eugenia Fanelli y los antecedentes recientes
Hasta la semana pasada, Fanelli estaba al frente de la Dirección Regional Centro II de la Ciudad de Buenos Aires, un cargo de peso dentro de la estructura de la DGI. Se trata de una posición considerada preferencial, con un salario neto estimado entre 7 y 8 millones de pesos. Ese puesto ya había sido motivo de controversia, dado que la funcionaria había sido promovida allí en noviembre de 2024, apenas siete días después de que Vázquez asumiera como titular de la DGI.
En aquel momento, Vázquez firmó una disposición interna que impulsó a Fanelli al cargo de directora regional del Centro II, una de las direcciones más relevantes del área metropolitana. La decisión fue cuestionada porque se realizó salteando rangos intermedios dentro de la carrera administrativa. Hasta entonces, Fanelli se desempeñaba como jefa de una sección técnico jurídica de la Secretaría Penal Tributario (DI RCII), con un ingreso de bolsillo que oscilaba entre 3,8 y 4,2 millones de pesos.
Ahora, la pareja del jefe de ARCA volvió a escalar dentro del organismo. Un mes después de la salida de Pazo y con nuevas autoridades en funciones, Fanelli fue nuevamente promovida. El artículo 2° de la disposición 6/2026 establece que la funcionaria contará con «licencia sin sueldo en su respectivo cargo de Planta Permanente«, una aclaración formal incluida en la normativa.
Desde el entorno de Vázquez sostienen que Fanelli es una funcionaria «de carrera» dentro de la ex-AFIP y que «tiene todos los pergaminos para ser ascendida«. Esa defensa se apoya, además, en resoluciones judiciales recientes que despejaron cuestionamientos legales sobre los ascensos previos.
Voceros cercanos al titular de ARCA destacan que la Sala I de la Cámara Federal, integrada por Leopoldo Bruglia, Pablo Bertuzzi y Mariano Llorens, confirmó en mayo pasado el sobreseimiento de Vázquez en una causa iniciada precisamente a raíz del ascenso de su pareja. En ese expediente, el funcionario había sido investigado por presuntos conflictos de interés e incompatibilidades en el ejercicio de la función pública.
La Justicia concluyó que no se había acreditado ninguna conducta ilícita, resolvió archivar las actuaciones y dictó el sobreseimiento. El fallo de primera instancia había sido apelado por la fiscal federal Paloma Ochoa, pero fue ratificado por el tribunal de alzada.
Cuatro meses más tarde, en septiembre de 2025, Vázquez obtuvo otro resultado favorable en los tribunales de Comodoro Py. A pedido suyo, el juez federal Daniel Rafecas remitió a su colega Marcelo Martínez de Giorgi una investigación en la que se analizaban presuntos delitos de enriquecimiento ilícito, lavado de dinero y evasión tributaria, lo que implicó el desplazamiento del fiscal que había avanzado con mayor profundidad en el expediente.
Según informó Hugo Alconada Mon, el juez Martínez de Giorgi dispuso múltiples medidas solicitadas tanto por el fiscal Guillermo Marijuan como por la Procuraduría de Investigaciones Administrativas (PIA) y la Procelac, manteniendo abiertas distintas líneas de análisis.
Quién es Andrés Vázquez y cómo llegó al poder en la era de Javier Milei
De perfil bajo, Andrés Vázquez logró consolidar su ascenso dentro del gobierno de Javier Milei a partir de su vínculo con Leonardo Scatturice, empresario controvertido y exagente de la Secretaría de Inteligencia del Estado (SIDE), que desde Estados Unidos se convirtió en un nexo entre Milei y Donald Trump. Fue Scatturice quien acercó el nombre de Vázquez a Santiago Caputo, principal asesor presidencial.
Durante los gobiernos kirchneristas, Vázquez estuvo al frente de la Regional Sur Metropolitana de la entonces Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP). En su extensa trayectoria dentro del organismo acumuló múltiples sumarios administrativos y al menos dos causas penales. Tanto Ricardo Echegaray como Alberto Abad lo desplazaron de cargos relevantes y lo relegaron a áreas secundarias, aunque sin lograr apartarlo definitivamente.
Desde fines de la década del noventa, Vázquez había tejido vínculos con Francisco Larcher y con el sector de la SIDE que respondía a Antonio «Jaime» Stiuso, lo que le permitió sostenerse dentro de la estructura estatal. En 2010, el funcionario tenía cerca de medio millón de dólares en dos cuentas bancarias no declaradas en paraísos fiscales del Caribe y Europa. En 2022, el juez Ariel Lijo lo sobreseyó al considerar que existía una «imposibilidad» de avanzar con la investigación.
En los años previos a la llegada de Milei al poder, la influencia de Vázquez dentro del organismo recaudador había disminuido notablemente. Todo indicaba que se encaminaba hacia la jubilación, luego de que Abad lo enviara al área aduanera del puerto de La Plata. Sin embargo, tras el cambio de gobierno, el contador logró reposicionarse y recuperar poder.
Su designación como jefe de la DGI generó fuertes tensiones internas en el gabinete. Tanto Florencia Misrahi, entonces titular de la AFIP, como Guillermo Francos se negaron a firmar su nombramiento. Finalmente, Milei avanzó con la designación con el respaldo de la entonces ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, quien rubricó el decreto junto al Presidente.
En su estrategia para alinearse con Milei, Vázquez apuntó contra figuras señaladas por el propio mandatario. Entre ellas, Pablo Otero, a quien el Presidente calificó como «el Señor del Tabaco«, y Claudio «Chiqui» Tapia, titular de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA).
El 12 de diciembre, cuando aún estaba al frente de la DGI, el organismo presentó una denuncia penal contra Tapia por apropiación indebida de tributos por $7500 millones. La semana pasada, ya como titular de ARCA, Vázquez impulsó una nueva presentación judicial para que se investigue al dirigente deportivo por facturación apócrifa en operaciones por $376 millones. La denuncia recayó en el juzgado de Diego Amarante, pocas horas después de que Javier Milei se reuniera en Davos con Gianni Infantino, presidente de la FIFA.
