lunes, 9 marzo, 2026
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Caputo le pide al Fondo aplazar el cumplimiento de la meta de acumulación de reservas

El Gobierno busca aplazar las metas de reservas con el Fondo Monetario mediante el establecimiento de un objetivo anual. Hoy, hay indicadores obligatorios cada seis meses e «indicativos» cada tres.

De esa forma, Argentina busca ampliar por segunda vez en menos de un año la frecuencia de las fiscalizaciones necesarias para aprobar el desembolso de dólares. Desde el FMI, no hicieron comentarios ante la consulta de Clarín.

«Para mí, decir: vamos a comprar más o menos dólares en tal fecha, seria arrogante, lo hablamos con el Fondo, normalmente tenemos que poner metas trimestralmente, podemos si quieren poner metas trimestrales pero lo lógico es una meta anual«, dijo días atrás el ministro de Economía, Luis Caputo, en una entrevista con El Cronista.

El argumento del funcionario es que no puede anticipar cuántas reservas va a comprar en el futuro. «Por ahí, los exportadores retienen o adelantaron exportaciones y después cancelan, o sea, no podés saber, sí podés tener una estimación de cuánto vas a comprar. Eso es lo que hemos venido debatiendo con el Fondo», explicó.

Caputo hizo estas declaraciones en medio de las negociaciones que mantiene desde fines del año pasado con el Fondo Monetario para destrabar un desembolso de US$ 1.000 millones. En las últimas dos semanas, una misión vino a la Argentina y una comitiva argentina viajó a Washington, sin conocerse avances en la segunda revisión de metas

El ministro ya les aclaró a las cerealeras que no hay margen fiscal para reducir las retenciones para que liquiden divisas, como ocurrió en septiembre y diciembre pasado.

La preocupación es evitar el pedido de un perdón o dispensa después de dos incumplimientos consecutivos. Desde que acordó un crédito con el FMI de US$ 20.000 millones en abril de 2025, el Gobierno no pudo alcanzar los objetivos de reservas.

Durante la primera revisión en junio, las reservas netas fueron US$ – 4.700 millones, por debajo de la meta de -US$ 1.100 millones, lo que significó un desvío de US$ 3.600 millones. Luego, el Fondo aceptó flexibilizar la exigencia de reservas acumuladas, otorgándole al gobierno un mayor margen de maniobra, y aceptó pasar de metas trimestrales a semestrales.

De esa forma, se acordó aplazar la segunda revisión de noviembre de 2025 al 23 de enero de 2026, para medir el período que va de junio a diciembre de 2025. Y se reprogramó el calendario con siete auditorías semestrales -incluyendo la actual- hasta la finalización del programa en diciembre de 2028, por un desembolso total de US$ 6.000 millones.

A cambio, Caputo se comprometió a impulsar las reservas con compras en bloque de divisas del Tesoro y la emisión de bonos en dólares (Bonte 2030) por hasta US$ 7.000 millones, pero que no superó los US$ 1.500 millones por la suba de tasas.

Pese a todo, Argentina tampoco pudo alcanzar el compromiso para la segunda revisión: las reservas netas fueron negativas en US$ 14.100 millones a fines de diciembre (según lo reconoció el Banco Central) y el objetivo era de US$ -2.600 millones, registrando un desvío fue de US$ -11.500 millones.

Uno de los principales motivos fue la decisión del Banco Central de no comprar reservas hasta que el dólar bajara a $ 1.400, para evitar una devaluación antes de las elecciones de octubre pasado frente a la corrida cambiaria, que culminó con el salvataje del Tesoro de Estados Unidos.

Desde entonces, el Banco Central ajustó el esquema cambiario y compró US$ 3.000 millones en los primeros dos meses del año, llevando las reservas brutas a superar los US$ 46.000 millones. Sin embargo, las netas apenas mejoraron y el nivel de incumplimiento de la meta se mantuvo, según cálculos de Fernando Marull, pese al récord de depósitos en dólares de US$ 39.000 millones.

Semanas atrás, el equipo de Caputo acordó con bancos volver a los mercados por primera vez en 10 años, pero el Presidente le dio de baja al plan, en medio del repunte del riesgo país a cerca de 600 puntos, como reveló Clarín. La decisión repentina causó malestar en Wall Street, donde ahora vislumbran nuevos riesgos por el impacto de la guerra de Estados Unidos e Israel con Irán.

«Mientras las compras de reservas del BCRA son críticas para la creciente incertidumbre global y los shocks externos, su impacto en las reservas netas es limitado, ya que estos fondos son utilizados para los pagos de deuda hasta que Argentina recupere acceso a los mercados«, dijo el Citi la semana pasada.

En ese marco, un exfuncionario del Banco Central consideró que el intento de espaciar los controles sobre las reservas «es para no tener que pedir waivers permanentes«. Y, según el economista Federico Machado, «fue sobretodo para evitar tener una meta en pleno proceso electoral«.

«En términos de mercado cambiario tiene sentido porque hay cada vez más volatilidad tanto en el mercado local como en el exterior que te impiden anticipar la estacionalidad previamente. De todas formas, estamos lejos de cumplir la meta, eso no va a cambiar por pasar la meta a formato anual«, dijo Pedro Martínez, economista de PxQ.

Sin dólares del exterior, el plan de Milei apunta a juntar reservas con la emisión de deuda en dólares, que hasta ahora capturó US$ 250 millones y este jueves continuará con una nueva colocación. También con el nuevo blanqueo, las privatizaciones y fuentes de financiamiento «alternativo».

En ese marco, el Presidente se reunió en las últimas horas con el secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, y viajó para reunirse con inversores en Nueva York para inaugurar la Argentina Week 2026, un evento organizado por Bank of America, JP Morgan, el gobierno argentino y el fondo Kaszek.

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